
Cuenta la leyenda que Sant Jordi, patrón de Catalunya, luchó contra el dragón por las cercanías del Montblac.

Un dragón feroz, que tenía atemorizados a todos los habitantes del pueblo y cercanías.

Dicen, que cada día un vecino del pueblo era su manjar, hasta el día que la pequeña princesa fue entregada a él.
Ese día, fue cuando apareció nuestro caballero Sant Jordi y salvó a la princesa de las garras del dragón.


En el sitio dónde este derramó la sangre creció un rosal como signo de amor y amistad, símbolo que en Catalunya hemos hecho perdurar.

Espero que el próximo día 23 todos recibamos muchísimas rosas.

2 comentarios:
Que bonito Magda!!!!!!
Muy bonitas, me encantan.te dejo mi blog por si te quieres pasar.http://toldiacosiendo.blogspot.com/
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